El primer día en un nuevo instituto siempre es caótico, pero ese jueves por la mañana le fue aún más recuerdo estar ordenando mis apuntes en escritorio cuando la puerta del aula se abrió de golpe era un chico que respiraba agitado claramente asustado por llegar tarde y con una mezcla de frustración en los ojos como si viniera de tener un pésimo día en casa se llamaba Max .cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez noté Cómo se quedó paralizado por unos segundos antes de caminar hacia su asiento me causó ternura pero mantuve la costura era mi deber como su maestro.
A partir de la semana siguiente algo cambió drásticamente más quien según los reportes de los supervisora era un alumno Rebelde y descuidado se convirtió en el primero en llegar cada mañana a las 6:30 ya estaba sentado en su lugar no había falta hacer un genio para darse cuenta de cómo me miraba sus ojos brillaban de una manera muy especial cada vez que me acercaba su pupitre para explicarle algunas dudas y yo y mentalmente empecé a buscar su mirada entre la actitud del salón era un chico noble Atrapado en esa etapa de la vida donde los resentimientos se viven a flor de piel mentiría si dijera que su dedicación y su constante atención no me halagaban pero yo tenía una vida Armada un matrimonio y una ética profesional que proteger.
Un día durante una charla casual con el grupo mencioné a mi esposa vi el momento exacto en que el brillo de sus ojos se apagó sentía un hueco en el corazón Al ver su expresión de ilusión comprendí que le había roto el corazón sin querer los días posteriores fueron difíciles Max intentaba actuar normal pero su timidez y su dolor eran evidentes me conmovía profundamente ver que a pesar de su tristeza seguía mirándome con un respeto y un cariño Genuino aceptaba la realidad con una madurez que no respondía a su edad.
Poco después Max dejó de asistir me enteré de que se había mudado de Ciudad por cuestiones familiares él habla volvió a ser un lugar ordinario y a veces cuando el salón se quedó vacío al final del día el olor a vainilla de mi loción me hacía recordar el chico de los ojos brillantes que madrugaba solo para verme este donde esté espero que la vida le enseñe que el amor es hermoso y que encuentre a alguien que pueda corresponderle con la misma intensidad con la que él me quiso a mí.
¿CONTINUARÁ?