¿ Cómo podía saberlo? ¿Cómo podía saber si, si estaba embarazada? ¿Si entraba en una farmacia y buscaba un tes de embarazo todo el mundo lo sabría?
—¡Soy una tonta! Dios una tonta y además llena de mala suerte — muerdo mis uñas a punto de tener un ataque de pánico.
Acaba de tener su fiesta de cumpleaños número 17 y ahora presuntamente podría estar embarazada ¿ Cómo iba a tener un bebé a esa edad? Era la misma edad que su tía la expulsada de su familia tenía cuando se embarazo de los que son ahora sus primos. Sus papás la iban a matar, sobre todo su padre era muy estricto sirvió en el ejército y su temperamento no era para nada bueno. Nunca la dejaba salir era un milagro que tuviera amigas y solo las tuvo cuando entró al campus a estudiar, en cambio sus dos hermanos mayores eran los consentidos y ella apenas y podía respirar con todas las reglas que tenía que seguir dentro y fuera de casa, su madre ni la volteaba a ver.
Siempre que lo hacía la miraba con desagrado como si tenerla como hija fuera una vergüenza total ni siquiera había que confirmar cuál al aguante era con sus hijos hombres ella podía convertirse en vapor no le importaría, pero salir embarazada eso seguro arruinaría su reputación de su familia y eso le gustaría verlo en el fondo.
Su única suerte era que normalmente ellos siempre estaban de viaje con sus hermanos en sus competencias o vacaciones y se olvidaban de ella como hija, solo tenía una guardiana que era el perro fiel de su padre esa mujer la tenía en la mira cada vez que se movía o respiraba por eso comprarlo sería casi imposible.
—¡Dios mío! Yo no puedo estarlo, por favor perdóname por lo que hice no lo volveré a hacer, pero por favor que no esté embarazada — suplico y como respuesta obtengo una fuerte ganas de vomitar otra vez.
No quería comer, ya que todo lo que comía lo devolvía. Me cepillo los dientes, y me mire al espejo estaba pálida y tenía ojeras grandes.
—¿Si llego a estar embarazada, que será de mi?— me preguntó mirando mi estómago.
Tocaron la puerta con un poco de fuerza sabía que era esa bruja y no tuve que abrir ella entro como un perro por su casa y me miró de pies a cabeza haciendo que me sienta incómoda.
—¿Todavía te sientes mal?— pregunta con los ojos escrutadores fijos en mí.
—No... — quise negarme pero otro intento de vomitar se interpuso en mi respuesta, sus ojos brillaron con maldad y todo mi cuerpo tembló de miedo.
—Te llevaré al hospital mañana hoy el médico del señor está ocupado pero mañana estará totalmente dispuesto— menciona con frialdad.
—No, un médico no lo necesito estoy bien — respondo tragando saliva aún más nerviosa.
—No te estoy preguntando por lo que necesitas o quieras mañana iremos al médico.
"Estoy muerta de mañana no vivo más".
No baje a cenar por qué no podía comer nada y tampoco dormí en toda la noche rezando por qué no fuera un bebé lo que me causaba tanto malestar y que fuera un virus que me estuviera causando mareos, náuseas y todo los demás síntomas. Pero tenía todo los síntomas de embarazo lo investigo todos.
¿Que más podía ser que eso?
|| A la Mañana Siguiente Bastante Temprano ||
—La bruja me llevará al doctor y estoy segura que moriré hoy — le escribo a mi mejor amiga.
—¿Que?— puso un poco de caras llenas de horror — tienes que escapar.
—Trataré, pero tengo la sensación de que no podré lograrlo.
— Le llamaré a mi Mina, trataremos de llegar por ti, por favor pon el rastreador al teléfono, me estoy preparando para salir.
Iba a seguir respondiendo, pero entro Barbara con su cara odiosa como siempre esa mujer parecía que nunca tuvo felicidad en la vida y vive para dañar a los demás por pura amargura.
—Muevete — me tomo del brazo y me jalo a la salida .
Mi cuerpo estaba temblando mientras me subí al carro junto a dos guardias y Bárbara, y lo peor de todo es que mi teléfono había sido arrebatado antes de salir y por más que luche no puede quedarme con él, que es mi único seguro.
Llegamos al hospital después de tan solo media hora y mi cuerpo perdió por completo toda estabilidad, sentía que flotaba y no caminaba era muy horrible.
Fuimos por un lugar distinto a lo que conocí antes de este hospital, este lugar estaba bastante solitario y alejado de la entrada principal, solo había como unos tres enfermeros.
—¿A dónde vamos?— tartamudeo —este no es la entrada de siempre al hospital.
Me ignoró esa bruja me ignoró y solo me arrastraron a una habitación donde ese doctor que era el amigo de mi papá estaba dentro esperando. De verdad todo era tan frío que parecía sacado de una película de terror.
—Bien doctor Darwin, lo síntomas de esta mocosa son vomitos, mareos, seguro que desmayos aunque ese síntoma no lo ví, pero el resto son constantes en esa cualquiera— menciona pellizcando mi brazo.
—Ah, entiendo — respondió con seriedad mirándome — entonces vamos, los exámenes nos esperan — se levantó con una botellita en la mano y camino hacia la camilla que tenía en frente.
—¡No! Yo estoy bien, si estoy segura es un virus que tengo, es seguro se me quitará pronto, no necesito esto así que regresaré a la casa tengo tarea que hacer y repasar para un examen importante— me levanto tratando de huir, pero soy detenida por los acompañantes de Barbara y un enfermero.
A la fuerza me subieron a la camilla y me sujetaron de los tobillos y brazos mis ojos se humedecieron del miedo al sentir esas manos frías.
El doctor levantó mi camisa y le esparció un gel frio y eso hizo que no pudiera aguantar más las lágrimas me largue a llorar mientras el doctor movía el aparato sobre mi, y todo mi cuerpo temblaba y por dentro rogaba para que no fuera un bebé lo que me tenía tan mal.
—¿Que es eso?— pregunto con voz ronca Bárbara mientras me clavaba más las uñas en mi hombro, sacando sangre, ya que sus uñas eran largas y filosas como las de gato.
—Todos esos síntomas son la clara prueba de que está embarazada— su voz era monótona y carente de emoción — y ya tiene un mes y dos semanas de embarazo.
Si tenía una esperanza escasa de vivir y que todo fuera una pesadilla eso murió con esas palabras y yo moriría pronto y de una forma macabra y cruel.
—Sácalo lo más pronto posible — fueron las palabras que me trajeron de golpe a la realidad.
—Está bien, la prepararé para el aborto, pero necesito la firma de sus padres — menciona después de ver qué la terminan de amarrar en la camilla.
—No lo necesitas, sabes muy bien que diría Celso de esto— responde con fastidio.
—Mm, está bien prepara los implementos — menciona indicaciones para que me quiten los pantalones.
—Bien, ya le quitamos los pantalones y la ropa interior — menciona una de las enfermeras.
—¡No quiero, no pueden hacerme esto sin mi consentimiento !— grito sin importar que me estoy muriendo de la vergüenza por estar desnuda de la parte de abajo, pero recibo una cachetada fuerte en mi mejilla .
—Solo espera cuando regrese Celso como te va a ir mocosa — me jala del cabello con fuerza y luego me suelta cuando suena su teléfono.
—Dios por favor no permitan que maten a mi bebé, te lo suplico por favor — sollozo tratando de liberarme pero es en vano.
—Oh, tengo que hacer unos exámenes para asegurarme de que no haya problemas con el aborto — menciona dejando los implementos de especuló en la mesa.
—Hazlo así, de igual manera cuando él la vea estará muerta de todos modos .
—No puedo, primero tengo que hacer los exámenes para evitar cualquier riesgo, además no quiero problemas si algo más allá pasa además el no la mataría por ahora — habla arreglado sus lentes.
—Cómo quieras — responde sentándose en una silla .
—Barbara déjame ir — volteó a mirarla.
—No, no soy un angel para ayudarte, además si mueres sería mejor una carga menos para Celso.
—Eres una maldita — le gritó y ella ríe mirándome.
—No me sorprende que lo estés, cuando te fuiste a tu fiesta supe que desapareciste por un tiempo bastante largo, pero no hice ningún movimiento por encontrarte — sonríe colocando sus manos en sus mejillas — sabía que andabas de perra con algunos, así que te deje para que te divirtiera y le dieras motivos a Celso para matarte.
—¿Oh?— me río con frialdad —la más estúpida de las dos eres tú, cuando mi padre me mate lo hará contigo después, por qué estuve a tu cargo y salí embarazada en tus narices y eso le está costando mucho su imagen ja, ¿ Querías que muriera con mi bebé? Pero lo que no calculaste bien, fue que tú también me harás compañía en el infierno querida Barbara.
—¡Tu !— se levanta dispuesta a golpearme, pero en eso entra el doctor.
—No puedo hacer el legrado a ella — entra con unos papeles en la mano.
—¿Porque no?— pregunta con fastidio.
—Tienes anemia y además que que tiene desnutrición por una mala alimentación y está muy débil, un legrado podría hacerla sangrar más de la cuenta además su sangre es casi imposible de encontrar AB negativo hacerlo solo sería matarla así que eso lo puede hacer Celso así llévala de regreso.
—Bien — gruñe furioso pero en el fondo está preocupada por su cuello.
"Pensé que no tenía salvación, pero cuando ví que ya estaba siendo desatada"
—Hice lo que pude, salvar tu pellejo eso ahora depende de ti— susurro metiendo unos medicamentos para embarazo en el bolsillo de su buzón blanco.
—Gracias doctor Darwin — susurro casi sin voz y bastante sorprendida de que me allá ayudado a escapar por lo menos ahora.
—¿Cómo les fue?— pregunto el chófer con una sonrisa característica en el, que por cierto toda su vida había sido un chismoso.
—No preguntes y conduce — fue lo único que dijo subiendo al auto los dos perros falderos subieron a los lados y me cerraron las salidas. Además no tenía a dónde correr y lanzarme no era opción mi bebé saldría perjudicado si lo hacía.
El camino se me hizo el más corto de toda mi vida, a pesar de que había tráfico y que hubo un trancón de dos horas.
Llegamos a la casa y lo primero que recibí fue una cachetada de mi mamá a la cuál no veía desde hace medio año atrás.
—Mama ¿Que estás haciendo?— mi hermano Scott el único que se preocupa por mí, a pesar de que casi no pasamos tiempo juntos y bueno era sincero de cierto modo conmigo en algunas cosas, detuvo el brazo de mi mamá cuando pensaba da otro golpe mucho más fuerte.
Pero su cuerpo se tenso cuando escucho la palabra embarazó.
—¡¿Embarazada?!— grito volteándome a ver, sus ojos eran de verdad decepcionados y eso me dolió mucho, él era lo único que podía considerar familia y ver su mirada me ha destrozado mucho por dentro— Dime ¿ Quién fue ese maldito bastardo que te embarazo?— su grito me hizo saltar en mi puesto.
—Ella no dirá nada— su hermano Stiven bajo la escalera ese hombre desagradable—mira a esa puta, debes saber que ni siquiera debe saberlo, quien fue el que la embarazo papá nunca debió de dejarla salir, debió de morir aquí dentro.
—¡Responde! ¿Quién te embarazo?— el rugido furioso de mi padre hizo que mi alma me abandonará y el puño que recibí me hizo caer al piso.
Empecé a llorar y no sabía que decir solo me tocaba aguantar los golpes y insultos de mi padre, los golpes con él cinturón de cuero doble que tenía me hacía sentir mucho ardor y dolor.
—Naomi dime ¿quién es el padre? Yo iré a romperlo por completo ahora mismo— su voz de mi hermano es peligrosa su mirada está clavada en mi, pero yo la apartó no puedo decir quien es el padre no puedo decirle.
No hable y no dije nada.. no podía decir quien era, si eso se sabía no había nada que salvará su cuello de la muerte.
Cuando desperté en ese hotel, lo primero que recibí, fue un apretón de garganta él iba a matarla, pero tuve suerte que me dejará vivir. Pero la condición era nunca ponerlo en una misma oración conmigo.
Y eso hará de sus labios ese nombre no saldría y menos frente a su familia.
—¿Lo vas a proteger?— su voz era llena de ironía de Scott se escuchó en todo el salón.
—Lo siento mucho Scott — murmuré entre los gritos y golpes de mis padres y mi hermano mayor Stiven— de verdad lo siento— y era cierto lo sentía mucho, él confiaba en mi y se sentía orgulloso que a pesar de que mis papás eran así conmigo que yo fuera tan buena en mis estudios y daba por sentado que haría realidad todos mis planes y proyectos.
Golpe tras golpe recibí sin contemplación, mientras estoy en el piso acurrucada tratando de que ninguno llegue a mi vientre, mi bebé tiene que estar fuera de cualquier peligro, pero he recibido tantas patadas y puños que mis ojos están casi cerrados y sentía que me habían roto la muñeca izquierda. Sentía que me iba a desmayar ¿ Será que si puedo conservar a mi bebé?
—Lo siento, por favor ya no me golpeen más — sollozo escupiendo sangre— quería suplicar por mi bebé pero si aún está con vida decir esas palabras, eso sería matarlo.
—¡Cállate perra! — grito mi padre dándome otro tirón de cabello arrancando unos mechones —¡ Estoy arto de escucharte!.
Me quede callada ya no podía más, me iba a desmayar y no podía permitirme hacerlo si lo hacía seguro moriría.
—Te quiero fuera de aquí antes de que te mate, y no tienes permitido llevar nada de aquí ni siquiera lo que tienes puesto.
—Papá...
—Cállate!— grito furioso a Scott y este lo hizo después se alejó subiendo las escaleras.
—Que se quite todo lo que lleva puesto de aquí no sale con algo puesto y que sea mío— las sirvientas sé acercaron y empezaron a despedazar la ropa.
No podía protestar aunque la ropa la compré con mi propio dinero y la mayoría de mis cosas eran mías, si decía algo tal vez si me mataría todos ellos.
Mi madre después de que Scott se fue ella me escupió y se alejo con Stiven de acompañante solo mi papá quedó observando como me dejaban desnuda casi muerta en el suelo. Me sentía más que humillada, pero al mismo tiempo sentía odio un odio burbujeante que me calentaba todo el cuerpo.
Ya no podía más la conciencia me abandonaba poco a poco escuché gritos y todo se volvió oscuridad para mí.
Naomi se había despertado al día siguiente con todo el cuerpo adolorido, sentía que una tenía un abrigo grande que cubría su cuerpo pero nada más que eso. Estaba completamente desnuda solo eso la abrigaba.
Sus piernas estaban temblando cuando intentó levantarse, lo intentó varias veces y terminó cayendo por eso espero un poco más para poder levantarse, sabía que no podía seguir intentándolo había sido una golpiza magistral la que habia recibido. Ya tenía suerte de no a haber muerto o haber perdido a su hijo.
Metió una de sus manos dentro del abrigo y vio que tenía unos cuantos billetes dentro y cuando miró a un lado vio que estaba a su lado su mochila con la que normalmente iba al campus. Se colocó el abrigo y se dio cuenta de que había una dos prendas de ropa. Así unos pantalones anchos y una dos blusas largas. También había unos par de lentes negros y unos tenis y un fajo de dinero que era mucho más que lo del abrigo y también había una nota que decía.
"No apruebo lo que hiciste. Pero siempre serás mi hermana, darte esto poco, eso es lo único que puedo hacer por ti en estos momentos. Espero que este dinero te sirva para que te cuides por un tiempo cuando todas las aguas se calmen trataré de buscarte... Así que cuídate Naomi".
|| Naomi ||
Cómo decía en la carta, estaban algunos de mis papeles una muda de ropa y el dinero no había nada más, pero me sentía agradecida por su gesto aunque definitivamente lo defraudé me ayudó bastante ahora.
Quisiera llamar a las chicas, pero la verdad es que no tengo mi teléfono y el dinero que está aquí solo me alcanza como para rentar una habitación económica y encontrar algo de comida, además que no podía ir a vivir con ellas, ellas viven con sus familias y dudo que ellos me acepten ya que desgraciadamente ellos son amigos de mis padres, además a si no lo fueran ellos tampoco me aceptaría no aceptarían a ninguna chica como yo que con solo 17 años y ya está embarazada no creo que me pueda acercar a Mina y Elena dudo que pueda seguir estudiando.
Aunque mi padre no ha pagado mi tarifa escolar, desde que entré a la secundaria, porque en realidad acepté una beca en el campus y si estoy estudiando con ella desde hace mucho tiempo, todo el dinero que me han dado para los estudios lo he almacenado en una cuenta a parte lo malo es que no puedo ascender a ella hasta no tener 18, así que me falta un año completo para tener eso seguro que ellos se enteren de que no lo tengo me lo van a quitar.
Pero estudiar será difícil tal vez me echen por mi embarazo, aunque sería contra la ley echarme por eso dudo que me acepten como podrían hacerlo si eso empaña su buena imagen y no me dejarán quedarme. Pero de igual manera sí logrará quedarme, y si mi padre se mete en el medio me sacarán de inmediato del instituto.
Al llegar a un hotel de los baratos había un chico atendiendo me dió una mirada indiferente mientras se pule las uñas mientras lo hacía me dió un precio y las llaves.
—No hay asesor, tienes que tomar las escaleras, segundo piso — menciona sin mirarla.
—Gracias — respondo dirigiendome hacia las escaleras con cada escalón mi cuerpo dolió a un más, mucho peor que cuando estaba caminando hasta conseguir un taxi.
Al llegar a la habitación era de verdad lamentablemente, pero era lo que podía pagar por ahora. Creo que debería ir a un médico o tal vez me sienta mejor si duermo.
Me miró en el espejo, tenía muchos moretones no había parte donde no hubiera golpes de color morados, casi negros no simplemente habían moretones, también rasguños y mi cabeza me dolía y seguro eran los mechones que me habían arrancando con los tirones que me dieron.
También tenía sangre seca en la boca y en la cara y cuello tal vez era ese el motivo que hizo que el taxista le preguntará si estaba bien y si la llevaba al hospital de verdad su estado era deplorable.
Con un suspiro profundo entró a él baño.
Entro al baño y me meto con cuidado en la ducha, mi cuerpo se siente de verdad adolorido aún es increíble que pueda moverme, pero aparentemente mi bebé está bien aunque siento una leve incomodidad en mi estómago.
Lavo mi cabello sintiendo el ardor por los que fueron arrancando, pero aun así lo lavó bien también mi cuerpo aunque me duele tocarlo, no dejo de lavarlo bien.
Tocó mi estómago algo abultado era la primera vez que lo notaba en todo este tiempo no lo había hecho, estaba demasiado asustada ahora había sobrevivido por mera gracias de Dios si no hubiera sido por él hubiera salido para el cementerio.
—Aquí dentro, hay un bebe— murmuro — llevo una vida dentro de mi ¿ Que haré ahora? ¿Su padre? Este nunca sería una buena opción para pedir ayuda. Su tía podría ayudarme? ¿Con su tía ? Aunque como familia es la única con la que se lleva bien no están en el mismo país y cuando se han visto es cuando sus papás no estaban, eso era muchas veces seguidas hasta que le pusieron a la bruja de Barbara como su guardian carcelario y con sus otros familiares ellos son muy odiosos con ella y parecen que la odian a muerte definitivamente no tiene quién la ayude.
Salí de la ducha y me envolví en la toalla. De verdad que ponerla también fue doloroso, pero seguro pasaría a tiempo. Necesito medicamentos, pero no creo que sea una buena idea tomar medicamentos embarazada.
No tengo ningún medicamento de los que me dió el doctor, no tuve tiempo de nada así que al final se perdieron en la maceta de la entrada.
Después de colocarme la ropa nueva que tuve que comprar en la tienda junto al motel era ropa vieja y pasada de moda. La ropa que le dió su hermano no le servía, era una ropa que le quedó apretada ya no se la podía poner más sentía que le lastimaba.
Nunca pensó ponerse algo como eso era un cero a la izquierda para sus padres, pero su ropa era costosa la que usaba para ir a estudiar esa solo la usaba para salir de resto no, porque ellos no querían que hablarán de ellos en la calle si la veían así.
Se dio ánimos y salió rumbo al campus, y tomo otro taxi.
|| Dos Horas Después ||
El campus había sido fundando por Nicolás Morgan Lewis y la familia más poderosas del país.No simplemente porque eran millonarias, sino también por los negocios oscuros, que tenían y eso no era un secreto, que el poder de ellos están también en la mafia que manejaban y se sabían que manejaban todo por allí. Así que meterse con esa familia no era la mejor opción no era un secretos a voces todos todo el mundo lo sabía que eran ellos y lo que se ganarían si se metían en su camino.
Entro al campus deseando que las chicas estuvieran allí, pero no había nadie ninguna estaba ni siquiera en sus habitaciones. Ella nunca pudo quedarse en su habitación correspondiente que justo compartía con sus dos amigas, aunque parecía que se conocieron allí en realidad ya se habían conocido desde niñas, pero no habían tenido la oportunidad de ser tan cercanas, ya que sus padres no lo permitieron, pero cuando pudieron conversar se dieron cuenta de que tenía muchas cosas en común y entonces empezó una hermosa amistad. De verdad que a veces deseaba poder ir a vivir con ella, pero no podía solo a veces antes de que le pusieran a esa ave carroñera de Bárbara fue ella pudo ir y quedarse unas semanas en esa habitación compartida.
Las pocas cosas tenía en una maleta era ropa y algo de dinero ahorrado en su habitación, también había un teléfono así que entró por él y su maleta tenía la sensación de que si no sacaba sus cosas en ese momento no las podría sacar luego.
Así que rápidamente se apuró a llevarse las cosas que tenía allí. También procuró buscar ropa, dinero y algunas cosas sabía que ella no se molestaría porque ella los tomara, es que sino no tomaba algunas cosas que necesitaba se molestarían por que no le hubiera hecho, así que tomó algunas cosas y se preparó para salir.
Cuando paso por la cafetería se le antojo un pastel de vainilla y fresas así que entró a pedir uno ya llevaba su maleta con sus cosas, trato de no llamar la atención de nadie no quería encontrarse con nadie ni creía poder volver a estudiar en este momento y tal vez en el futuro.
—¿Naomi Jensen ?— grita una voz masculina y rápidamente volteó a ver quién es...
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